Buscar este blog

viernes, 23 de octubre de 2015

Unas cuantas dimensiones en oferta

     Según la Teoría de Supercuerdas, y otras similares (son 5 teorías con puntos tan comunes que el dr. Stephen Hawking argumenta que son parte de una Teoría de Todo más amplia), las partículas materiales son en realidad 'cuerdas de energía' en vibración. Son, dicen, cuerdas en 11 dimensiones (según las ecuaciones. En alguna teoría son 10 dimensiones).
     Dicen los teóricos de las supercuerdas que sólo conocemos las tres dimensiones comunes (más el tiempo) debido a que estas tres en las cuales vivimos están extendidas en un espacio-tiempo que admite nuestra existencia, mientras que las restantes estarían compactamente enrolladas sobre sí mismas a escala cuántica (mucho más estrecha que el tamaño de los átomos).

     Naturalmente, la pregunta es si en algunas regiones del Universo podrían estar desplegadas las otras dimensiones. Y nosotros no percibirlas.
    Incluso si podrían estar desplegadas aquí mismo, y no percibirlas por alguna razón todavía no explorada por la Ciencia.

    Si hubiera alguna frontera energética entre ellas pudiera ser que convivieran unas con otras sin mezclarse, así como lo hacen las frecuencias de radio, que ocupan el mismo espacio sin interferir (salvo por la poca selectividad del receptor).
     Me temo que la superestructura del Universo no va a ser algo tan sencillo como unas cuantas 'cuerdas' enrolladas.

     Podría ser que hubiera varias modalidades de vibración de la estructura del Espacio-tiempo que hiciera que unas dimensiones fueran impalpables las unas para las otras. Nadie puede esperar que las supercuerdas, si es que finalmente corresponden a algo real, sean simples como la cuerda de un violín. Quizá se parezcan más a la sección completa de cuerda de la orquesta del Bolshoi.

     Quizá las dimensiones extra no son diminutas ni están enrolladas. Tengo la impresión de que ese postulado físico se basa sólo en la necesidad de explicar la razón por la cual no nos son accesibles, y pudiera cambiar si se explicase de otra forma.

    ¿Y si hubiera una vibración en la propia urdimbre del Espacio-tiempo cuya frecuencia separase los 'niveles' de existencia en diversos 'planos de manifestación'?
Pero no serían frecuencias de energía física, sino de la propia urdimbre, algo que aún no conocemos, diferente.
     Si algo ha de separar las dimensiones ha de ser una cualidad del propio Espacio-tiempo. Tendré que afinar esta idea.

    La 'frecuencia' de cada Espacio-tiempo marcaría constantes tales como el ritmo del tiempo y, posiblemente, las de densidad y masa. Ya sabemos que el tiempo es relativo entre sistemas de referencia. Sin embargo, cada viajero de un sistema de referencia lo experimenta 'al ritmo normal', a pesar de que a un viajero de otro sistema de referencia le parecerá que va más deprisa o más lento 'del ritmo normal', según sean las velocidades relativas de ambos. Ese 'ritmo normal' lo percibimos como natural porque hemos surgido en esta particular frecuencia de urdimbre. En realidad, somos parte de ella.

    Es natural que si estamos en un Espacio-tiempo de diferente 'frecuencia' no podamos vernos. Por decirlo un poco burdamente: si estamos en un espacio y un tiempo diferente, es natural que ni nos veamos ni podamos tocarnos.

     Quizá hay que ampliar el concepto de sistema de referencia hasta la propia urdimbre y decir:"todo nivel de existencia es relativo al marco de Espacio-tiempo en que se desarrolla".

     El Universo tal como lo conocemos no sería sino una capa más de la cebolla cósmica. Un nivel relativo de manifestación.

No hay comentarios:

Publicar un comentario